Buenos Aires de turista vs Buenos Aires para vivir

Buenos Aires, te odio, no mentira, te amo.

No, no sé.

Buenos AiresClaramente sos vos, no yo.

Estoy mirando por la ventana de la casa en la que me estoy quedando y hay un perro en un balcón observando la calle. Es un perro negro. Está atento y calmado a la vez. Es un perro soberbio.

Tiene actitud de saber vivir en Buenos Aires.

El perro se lleva mejor con Buenos Aires que yo.

Estúpido perro porteño, haciéndose el capo ahí en el balcón. No mentira…TITINI MINI PIRIQUITINI PERRINI PORTEÑINI. Ay gorrrdoooooo, cómo lo abrazaría si no estuviese a una cuadra de distancia.

¿Si silvo me escuchará?

Buenos Aires no es una ciudad para cualquiera. No por querer levantarle el autoestima a la ciudad, sino porque, básicamente, la tipa tiene un carácter del orto.

Y vos tenés dos opciones: o la tratás con pinzas evitando hacerla enojar, o hacés lo opuesto. Te ponés vos en carácter de mierda y te llevás a todo el mundo por delante.

Incluida la ciudad.

Buenos Aires

Buenos aires tiene dos caras muy marcadas y muy distintas. La Buenos Aire que conocés como turista no tiene nada que ver con la cara que Buenos Aires te muestra cuando querés darte el privilegio de habitarla.

Podríamos decir que si venís de turista te muestra la cara y si venís a vivir, te muestra el culo.

Es la ciudad más orgullosa que visité en mi vida.

Si venís de turista va a mostrarte todo lo mejor que tiene para volverte loco y que no te alcancen los días para poder disfrutarla. Ahora, ¿querés quedarte a vivir? Te hace la vida imposible, porque ella cree que no todos somos dignos de residirla.

Yo soy de Junín, una ciudad al noroeste de la provincia de Buenos Aires, a 260 km de Capital Federal.

De chica venía a Buenos Aires de vacaciones, de turista. Me acuerdo como si fuera ayer los nervios (lindos) que me daban cuando empezaban a aparecer todos los edificios, las publicidades gigantes: era tal cual como cuando los Simpsons van a Nueva York.

Me encantaba venir a Buenos Aires: edificios antiguos, la cantidad de cafés, los teatros, la diversidad de gente.
A los 18, terminé la secundaria y me vine a vivir.

Ahora me doy cuenta que yo no soy digna ni ahí de vivir acá. Buenos Aires me pasó por arriba. Como turista, la sigo amando y ahora la redescubrí y la amo más, pero para vivir, yo no tengo lo que se necesita (tiene más peso en inglés: I do not have what it takes).

Viví 6 años acá y si bien la mayor parte del tiempo la pasé bien, creo que fue por dos motivos: primero, porque le puse onda y segundo, porque sabía que era temporal.

Creo que por eso gran parte de los porteños son pedantes.

Si no ponés un poco de actitud, la ciudad te pasa por encima. Si no te creés la última coca del desierto, olvidate que consigas un trabajo, que te fumes mil horas en el transporte público todo aplastado, que te banques puteadas en la calle. ¿Cómo sobrevivís en esta ciudad si no forjás la pedantería?

Buenos Aires

Yo tenía la opción de irme, pero aquél que tiene que sí o sí vivir en esta ciudad, bueno, hace lo que puede. Tal vez la pedantería es su opción, y ahora, la entiendo.

Y admiro, muchísimo, a aquellos que conservan su buen humor diario en esta ciudad de la furia (nunca mejor nombrada). Todos mis amigos porteños son la prueba viviente que podés ser de Buenos Aires y no necesariamente ser un engreído. Pero digamos que ahora entendí que es una cualidad justificada.

Los bocinazos, las puteadas, el servicio público, la burocracia, los sistemas caídos…me estresa de pensarlo.

Logré mantener el buen humor en esta ocasión, pero si me tuviese que quedar a vivir, creo que me infarto al segundo día.

Saludé al colectivero todos los días y me pasó que la mayoría de las veces, después de mi “buen día/tardes/noches” el chofer directamente me marcaba $6,25, fuese a donde fuese. Y eso me ponía de más buen humor.

Amo Buenos Aires, amo su diversidad cultural, amo los barrios viejos, pero por sobretodo, amo los pequeños detalles que aparecen solo para aquellos que están dispuestos a verlos.

Buenos Aires

Foto por Aniko Villalba Viajando por ahí

Creo que Buenos Aires es orgullosa, histérica e impaciente, pero en el fondo, muy en el fondo y para quienes la entienden y aprenden a tratarla, Buenos Aires es una de las minas más copadas e interesantes que conocí en mi vida.

Es esa mina cool que tiene a todos los pibes atrás y a la que todas nos queremos parecer. No por lo pedante, obvio, pero por la personalidad atrayente que, aunque te haga sufrir gran parte del tiempo, una vez que sabés cómo tratarla, no la vas a olvidar jamás.

Comments

Comentaridijillos

  12 comments for “Buenos Aires de turista vs Buenos Aires para vivir

  1. Matias
    May 10, 2016 at 12:33 pm

    Me quedo con esta frase que la identifica sin dudas: “Podríamos decir que si venís de turista te muestra la cara y si venís a vivir, te muestra el culo” jajaja Saludos Titín

    • May 13, 2016 at 9:12 am

      JAJAJAJA ¡Hola Matiii! Jajajaja tuve un momento de inspiración (?)

  2. May 10, 2016 at 12:42 pm

    Creo que es ciudad de amorodio, imposible mantenerse impasible ante ella o por lo menos no conozco a nadie que lo haya logrado. Yo vivo en la periferia, por lo cual la tengo un poco más domada. Me encanta ir porque hay muchas cosas que me interesan pero siempre es un alivio volver a casa y despejarse del ruido.
    (Hola Titín! Siempre leo y nunca comento, hoy decidí cambiar)

  3. Raul Aguilar Aguilar
    May 10, 2016 at 7:14 pm

    ¡Hola! Primera vez que comento pero amo tus posts, las referencias a los Simpsons que haces (tengo ese hábito también) y sobretodo ese “TITINI MINI PIRIQUITINI PERRINI PORTEÑINI”. Es genial leerte.
    ¡Saludos desde Costa Rica!

    • May 11, 2016 at 2:35 pm

      ¡HOLA RAUUUUUUUUUUUL! Me muero que me leés desde Costa Rica, mil gracias.

      Me alegro que te guste y espero contarte entre mis lectores siempre 🙂 BESOS GRANDES y ojalá algún día pueda visitarte en ese hermoso lugar en el que vivís.

      • Raul Aguilar Aguilar
        May 11, 2016 at 6:50 pm

        ¡Pues más que invitada! ¡Tenemos playas, volcanes, bosques, montañas, fauna diversa, lo que quieras! 😉
        ¡Ojalá puedas venir algún día!
        Y claro que seguiré leyendo.
        Gracias por responder 🙂

  4. May 18, 2016 at 3:59 pm

    Me encantó! Lo que decís es tal cual, acá tenés que ponerle el pecho o te pasan por arriba… Pero en cuanto te amigás, la ciudad es una de las más animadas del mundo, me encantó la comparación de “la mina conchuda pero sexy que todos quieren ser amigos” nada mejor expresado jajajajaja
    Te sigo hace mucho pero recien es mi primer comentario, que sigas bien! 🙂

    • May 22, 2016 at 9:27 am

      ¡Hola Camiiiiiiiiiii! Hay que ser fuerte para vivirla, totalmente.

      Awwww, tierna, gracias, y ojalá sigas ahí mucho tiempito 🙂

      Beso grande y gracias por haber comentado, besos y abrazos gordos para vos

  5. Aye
    June 5, 2016 at 9:35 pm

    Morí con la descripción del perro : “Tiene actitud de saber vivir en Buenos Aires” jajaja
    Me encanta tu manera espontanea y honesta de retratar la ciudad. Nunca estuve en Buenos Aires más de diez días (no se si decir por suerte), pero creo que coincido con eso de creerte la ultima coca del desierto como cualidad justificada de aquellos a quienes le toca vivirla día a día. :S
    No sé si te acordás de este tema de Fito Paez, pero este post me llevó a escucharlo de nuevo: https://www.youtube.com/watch?v=UHnseQRxHTE
    Gracias por escribir!
    Abrazos 🙂

  6. September 24, 2016 at 1:22 am

    Yo he viajado y vivido en Buenos Aires y prefiero 1000 veces antes vivir allí

  7. leandro
    October 18, 2016 at 2:43 am

    Mañana me espera una histeria de martes! detesto a las personas que salen a 2 segundos por hora del subte cuando tengo que combinar, porque! no se dan cuenta por favor que somos milles que no estamos de turismo… PIEDAAAAAD. bueno.. chau me fui a dormir gracias turistas por visitar la ciudad! no se asusten! Soy de los que acompaña poniendo la cara de culo junto a la ciudad que amo! 🙂 todavía ni se como llegue a este blog a las 2:41 de la matina! CHAUU Y TODOS LOS EXITOS!

  8. November 13, 2016 at 12:24 pm

    Buenos Aires es… Esa minita histérica. Que es divinaaaa simpática, atrayente, pero no deja que nadie se le acerque. Es esa persona que una vez que le pediste un tiempo te dice: “andá, ya vas a volver con el rabo entre las patas.” Y cuando volvés, te recibe ofendida como un gato al que dejaste solo mucho tiempo. Te recrimina. Te deja pensando si volver fue la mejor decisión. Te va a recordar toda tu vida que quisiste dejarla… Ah, de esas cosas no se olvida.
    No por nada le dicen la ciudad de la furia.

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