Praga y las primeras impresiones que quisiera borrar

Praga llegó más rápido de lo que esperaba en mi vida viajera y ¿quieren saber algo? No Angie, no queremos sab— ¿QUIEREN QUE LES CUENTE LO QUE PASÓ? No chabona la verda— bueno, resulta que llegué a Praga y me desilusioné. Llegué a Praga con más expectativas que las sanamente razonables y la realidad que me recibió fue totalmente distinta a esa fantasía que tenía armada en la cabeza.

Praga

Llegué y después de un par de horas estaba parada con la cámara de fotos en mano, sensación de incredulidad y un vidrio imaginario que se caía a pedazos en frente mío.

Cuando estaba en Nueva Zelanda (de mayo de 2012 a agosto de 2013) me di el lujo de conocer a muchísimos checos. Fue increíble porque no sólo era algo totalmente inesperado (no tenía ni idea que había tanta gente de República Checa en Nueva Zelanda) sino porque nunca me había preocupado en saber cómo eran. De chica, creyendo que viajar era imposible y sólo iba poder ir a un lugar en toda mi vida, me había obsesionado con Inglaterra y no tenía ni idea del resto de los países.

Los checos fueron de las mejores personas que conocí en mis aventuras kiwis. Eran relajados, graciosos, fiesteros, buena gente. Eran lo más. Siempre dispuestos a todo, super considerados y ¿ya dije fiesteros?

Obviamente que, como con todas las personas que te cruzás viajando, te prometés visitarte, te contás sobre tu país de origen y las ganas de conocer otros lugares aumentan. Más si sos de esas personas que cree que los viajes son los viajeros.

Praga

También me divertí con huevadas *se ríe como escolapio*

Praga

No llegué a Praga con pretensiones puestas a consciencia, sino que algo así como sin querer queriendo (?) mi corazón y mi cabeza empezaron a armarse una imagen mental del país que obviamente solo incluía las primeras impresiones que había tenido sobre República Checa: gente muy copada.

Y no solo me estaba cruzando con checos en mis viajes, sino que al mismo tiempo tenía una amiga de Argentina que se había mudado a Praga y no paraba de subir fotos a facebook super copadas y la estaba pasando bárbaro. Además la cerveza era más barata que el agua… o sea… mi pobre cerebro automáticamente hizo lo siguiente:

Praga

Cuestión de la vida, terminé yendo a Praga sin planearlo en agosto de 2016. Estaba viajando con mis viejos y nos íbamos a quedar en la capital checa por unos 4 días. Llegamos y estéticamente, la ciudad me encantó, me fascinó, aluciné, ahora… ¿la gente? Definitivamente el lugar donde peor la pasé en ese aspecto. Ahora a la distancia lo entiendo, pero en el momento fue una gran desilusión. Me sentí engañada por mi propia mente…MI CEREBRO SINIESTRO QUE SE HABÍA ARMADO UN PARAÍSO … estúpido y sensual cerebro imaginador de huevadas.

Praga

Igual me divertí cuando vi los “días de siluetas”. PERO LOS VIERNES SON NOCHE DE SILUETAS MAMÁ

No les miento si perdí la cuenta de la cantidad de gente con la que discutí (mi vieja se peleó con la cajera de supermercado…las dos gritándose en inglés precario, muy divertido).

Los checos que me crucé en Praga no hicieron más que tratarme para el culo. Pero repito, ahora a la distancia, lo entiendo. En el momento quería llorar de la decepción.

Lo que me pasó fue lo que pasa en, básicamente, todas las grandes capitales del mundo que explotan de turistas: la gente local está hinchada las pelotas. Porque hay turistas que se piensan que porque están de vacaciones pueden tratar a la gente que los atiende como si fuesen sus sirvientes.

Y yo caí en esa misma bolsa. Los checos de Praga (por lo menos en el centro) son inaccesibles.

Igual solo quería armar un poquito de bardo porque siempre hablo maravillas de todos los lugares que conozco, pero objetivamente hablando, Praga es HERMOSA: los edificios, los parques, los murales, LA BIRRA.

Si levantás la vista, Praga es increíble.

Praga

Praga

Y si la bajás también

De más está decir que nunca deberíamos juzgar a un país por su capital, en general, porque la capital rara vez representa la verdadera esencia de ese país. Es más, lejos de.

(amo decir esa frase “lejos de”… ahora que volví a Argentina me están volviendo los regionalismos y me estoy poniendo al día con el slang (?)).

Lo genial de esta visita frustrada a Praga es que me obliga a volver con más ganas. Soy una empecinada de lo genial y no voy a parar de encontrarle la vuelta para volver a opinar que República Checa es lo más.

No voy a negar que me fui con un sabor bastante amargo. Algo que fue enteramente mi culpa, nadie me obligó a tener expectativas. Es más…ni siquiera me di cuenta que me las había formado hasta que estaba por llegar.

Quiero volver a República Checa para encontrarme con esa buena vibra que respiré en Nueva Zelanda.

Quiero volver a Praga para demostrarme que lo malo de la ciudad no fueron sus habitantes sino lo que los turistas le provocaron.

¿Alguien visitó y le pasó lo mismo?

Me retiro preparando el próximo posteo sobre qué hacer en Praga 🙂 jaja SOY LA PEOR. I know, pero lo que pasa es que sí, fue decepción, pero estéticamente hablando, la ciudad es increíble.

Comments

Comentaridijillos

  2 comments for “Praga y las primeras impresiones que quisiera borrar

  1. Santiago Romero
    January 20, 2017 at 8:00 pm

    Me tocó conocer a la flia. de una chica checa con la que estuve, y la verdad que es gente hermosa. No sé si fue la sorpresa , porque pensaba que eran más fríos, pero la verdad que me recibieron de una forma tan cálida que me sentí como en familia desde el principio. Igual no eran de Praga, sino de un pueblito pequeño a 30 min. Y con respecto a la ciudad de Praga en si, coincido con vos totalmente, es preciosa. Sé que en un futuro voy a volver. Saludos!

    • January 22, 2017 at 12:03 pm

      ¡Hola Santi! Claaaaro, es que para mí es la gente de la capital que piensa que todos somos turistas de los molestos.

      Besote enorme y gracias por leerme y comentarme 🙂

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