Argentina,  Reflexiones

Lecciones de vida

El pasado 22 de febrero se cumplieron dos años de la -erróneamente- llamada “tragedia de once” (porque no fue un accidente, fue una consecuencia de la negligencia de varias de las personas a cargo de la administración, manejo y control del tren; fue algo totalmente evitable).

Hace dos años, esa consecuencia se llevaba a uno de mis mejores amigos, Migue, que había cumplido 24 años hacía 11 días y se acababa de recibir de periodista. De más está decir que esos días fueron horribles, yo estaba por irme a Nueva Zelanda, por rendir el último final de la segunda carrera y era un nervio en persona. Lo de Migue me mató.

Primero y principal porque no me lo esperaba, fue un hecho repentino y totalmente fuera de lugar. Tener que asumir de un minuto para el otro que esa persona ya no está. No es que nos enteramos de una enfermedad terminal, que más allá de ser horrible, te prepara, ni que Migue era una persona mayor y por la ley de la vida le tocaba irse. Migue tenía mi edad, se acababa de recibir y tenía mil proyectos. Estas situaciones son más bien algo como “che, ya no está” “¿cómo? Pero le tenía que contar ésto, tenía que prestarle lo otro, el finde habíamos quedado que tal cosa”, “sí, todo bien, pero ya no está”.

Pero por lo que más me afectó fue porque en mi vida (por suerte) fue la primer persona cercana que vi irse de esa forma. Tuve la suerte que mis dos abuelos fallecieron de grandes (hace solo unos pocos años) y mis abuelas todavía están conmigo. Lo de Migue fue realmente algo fuera de lugar.

Me pegó una cachetada de realidad horrible, fue un antes y un después en mi vida. Más allá de Migue en sí, me afectó por todo lo que traía aparejado. Podemos asumir muchas cosas, podemos saber mucho, podemos ver en los noticieros como alguien de 15 años murió en un accidente, pero no es hasta que nos toca de cerca, que realmente lo entendemos. Es la típica “las cosas siempre le pasan a los demás”.

Lo bueno es que después de unos pocos días de crisis existenciales, cuestionamientos y millones de razonamientos en busca de alguna explicación lógica, lo entendí. Hasta cierto punto, obvio, las frases “pero y por qué Migue, con tanto hijo de puta vivo” vuelven de vez en cuando a mi cabeza.

Lo que entendí, en realidad, no es porqué justo Migue se fue, sino que entendí que absolutamente nadie tiene la vida garantizada. Que si hasta ese momento las cosas le pasaban a los demás fue pura y exclusivamente porque tuve suerte.

Me encanta pensar que (onda a lo El Alquimista) todos tenemos una leyenda personal y el mundo conspira para que realicemos nuestros sueños y que pareciera que hasta que no cumplimos esa leyenda personal, tenemos la vida en esta tierra garantizada y bla bla, pero la verdad es que no podemos saberlo.

Me costó un poco tratar de mechar esos dos pensamientos. Los primeros días después de lo del tren, fueron en realidad algo como la vida es una mierda, puedo hacer mil proyectos y morirme mañana porque sí, al pedo todo, qué sentido tiene. Pero después, fue volver a acordarme que hay de todo, que me puede tocar, sí, pero también puede que no.

Que Migue se haya ido de esa forma, me hizo dar cuenta que desperdicié un montón de momentos de mi vida dejándolos para más adelante porque sí, asumiendo que ese más adelante estaba garantizado. Sin ir más lejos, Migue había cumplido los años 11 días antes del accidente y ese día yo había tenido un día de mierda en el laburo, y lo único que tenía ganas de hacer en ese momento era llegar a mi casa y dormir. Así que le mandé un mensaje diciéndole boludo no puedo más, pero nos vemos el finde, a lo que él me respondió bueno dale. Y ese finde nunca llegó y yo me quedé con un abrazo, un beso y un deseo de feliz cumpleaños atragantado de por vida.

La bronca e impotencia que me dio fue terrible y más que nada porque era un laburo en una oficina en un ambiente horrible (exceptuando a mis compañeras del laburo que la pasábamos bárbaro) pero era un estudio jurídico internacional donde los abogados a las traductoras nos trataban de mucamas. Qué mal que puse las prioridades en ese momento.

 Me lo recriminé muchísimo y además DETESTO el arrepentimiento como a nada en el mundo. Obvio que no había posibilidades que supiera que ese finde no iba a existir y además realmente se me partía la cabeza y no estaba para ir a un bar, pero de haberlo sabido…

 No podemos vivir paranoicos pensando que mañana podemos no estar acá, pero definitivamente es algo que deberíamos tener presente para dejar de poner las prioridades en los lugares equivocados. Cuando pasan estas cosas y vos decidiste no hacer algo por -por ejemplo- el qué dirán ¿no es para sentirnos un poco boludos? De adolescente y por mis problemas de autoestima me ha pasado de no ir a cumples porque nada de lo que me ponía me quedaba bien por cerdo salvaje ¡qué pelotudés!

 Asumo que las personas que salieron con las frases al estilo no dejes para mañana lo que puedes hacer hoy, la vida es corta, hay que vivir como si no hubiera un mañana, tuvieron algún quiebre en sus vidas que los hizo tener esa revelación y les agarró el ataque para tratar de hacernos entender al resto que realmente es así. Deben haber sentido la misma impotencia que siento yo cuando veo que alguien desperdicia momentos claves de su vida o priorizar cosas o situaciones que deberían estar en el último escalón de prioridades.

 El punto es que estaría buenísimo que lo entendiéramos sin necesidad de pasar por estas situaciones. Si saben que quieren hacer algo pero no se aminan, piensen la razón por la cual no se están animando ¿porque está mal visto por la sociedad? ¿porque si me acabo de recibir no tendría que tal cosa? NO.

 Repito, no se puede vivir paranoicos ni haciendo absolutamente todo porque no sabemos que pasa mañana, pero sí ordenar un poco nuestra vida. Estoy segura que si a más de la mitad de nosotros nos preguntaran si supieras que te queda poco tiempo de vida/si pudieras hacer lo que quisieras sin que nadie te juzgue ¿estarías haciendo lo que estás haciendo en este momento? La respuesta va a ser que no, seguro estarían haciendo otra cosa.

 Hagámoles caso a todos esos iluminados que nos advirtieron que la vida es una, es corta y mañana no sabemos. Hagamos lo que queremos, prioricemos a nuestros afectos y dejemos de decidir nuestra vida en torno a los prejuicios, el qué dirán, pero por sobre todo, los miedos.

 Titín

 Acto en Plaza de Mayo.-

Lecciones de vida

 Comprometámonos.

 El sábado 22 se llevó a cabo el acto por los dos años de la tragedia. Yo soy re sensible y siempre lloro con estas cosas pero realmente fue emocionante. La entereza y garra de los familiares de las víctimas es increíble y son un ejemplo de vida.

Lecciones de vida

lecciones de vida

 Para todas las situaciones que nos pasan hay varios caminos que tomar, por ejemplo lo más fáciles o los menos comprometedores, pero esos caminos no nos llevan a ningún lado. Como para todo en la vida, si queremos un cambio, hay que salir a buscarlo. Quejándonos de las cosas desde la comodidad de nuestro hogar no sirve.

 La verdad que el día de la marcha no había mucha gente (o la cantidad de gente que tendría que haber estado considerando que al tren lo usan casi todos). Sigue tratándose de una cuestión de que si no nos toca de cerca, es como si no nos enteráramos.

Lecciones de vida

 Está bien, es imposible unirnos a todas las protestas, luchar por todas las injusticias, pero a veces existe una falta de compromiso total. Es muy fácil justificarnos con pensamientos al estilo al pedo, como si los que gobiernan fueran a escuchar, no va a cambiar nada, el mundo ya está cagado. Citemos otro cliché: el cambio empieza por nosotros. Básico, pero totalmente verdadero.

migue 4

 Más allá de que en este caso estoy hablando del compromiso como ciudadanos dentro de la sociedad, lo aplico a todo: no vivan por vivir, no dejen pasar los días porque sí. Comprométanse con la vida en general. ¿Quieren viajar? Bueno, hagan algo al respecto. ¿Estás molesto por cómo están las cosas en tu vida? Cambialas. Sí, obvio que es más fácil mantener ese estilo de vida porque, aunque estés molesto, estás cómodo. Pero no es así. Si seguís viviendo de esa forma cuando estés…*dramatiza para producir un efecto más profundo*…cuando estés en tu lecho de muerte *tono desgarrador y preocupante* lo único que vas a tener es arrepentimiento y va a ser horrible. Tener pensamientos al estilo no puedo creer que no hice tal cosa por tener miedo al qué dirán de personas que nunca valieron la pena en mi vida…no…NO SEÑOR.

 En términos más vulgares, HAY QUE PONERLE ONDA A LA VIDA. Las cosas nunca vienen de arriba, los cambios no se producen solos. Hay que vivir conscientes.

 *la cámara (?) la enfoca desde arriba mientras deja de tipear y grita al cielo levantando los puños indignada*¿POR QUÉEE, POR QUÉ LA GENTE VIVE PORQUE SÍIIIIIIIIIIIII? AHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHH

 Por favor, entiendan que la vida es corta pero puede ser totalmente genial siempre y cuando vivamos conscientes y comprometidos con vivir.

 Titín.

12 Comentarios

  • Maru - Bitácora Viajera

    Excelente tu post, Titín!

    Creo que pudiste expresar a la perfección un montón de cosas que hace tiempo quiero poner en palabras…

    Si bien fue un tanto diferente, porque como vos decís, el accidente de Once fue algo totalmente evitable y más que un accidente fue negligencia, la pérdida de mi primo de un día para el otro y cuando volví de mi primer viaje por Europa (tuvo un ACV) fue lo que me hizo entender todo esto que decis y sobre todo, que tengo que vivir mi vida de la manera que quiero hacerlo porque no sé si mañana voy a estar para poder disfrutarla…

    Muchas fuerzas y seguro, no lo dudo, Migue está orgulloso de vos 🙂

  • Lore de QMLM

    Que fuerte Titin! soy del oeste, y cuando pasó este horrible accidente, solo pensaba en contactar a todos mis amigos para saber que estaban bien. Toda la incertidumbre, el horror que se vivió duele mucho, muchisimo.
    Seguro tu amigo Miguel, amigo de todos los que prendemos velas por las víctimas, te estará guiando desde donde esté.

    Te mando un beso grande, y los mejor en tu nueva aventura. El universo te cuida, a pesar de todo.

  • Ana (Ana Travels)

    Ay Titin, que fuerte. Yo naci a un par de estaciones de Lore de QMLM, asi que el Sarmiento tambien fue parte de mi vida durante mucho tiempo. Me acuerdo el shock y la tristeza que senti cuando me entere por los diarios, pero claramente palidecen en comparacion con lo que te paso a vos.
    Lei tu post como una cachetada que a veces nos hace falta. Gracias.

  • Isa

    Ufff. Cuánto sentimiento bajado a palabras.

    Al irlo leyendo, me ha ido recordando mucho a mi propia historia y lo que me ha tocado vivir sobre la muerte y la gran lección de vida que es cuando toca vivirla de cerca.
    En mi caso, tuve un antes y un después en mi vida cuando a mi padre, persona en el mundo que amo profundamente, le detectaron un cáncer muy avanzando. En ese momento yo vivía en Madrid y horas más tarde fue el fatídico atentando de los trenes en Atocha, apenas a unas cuadras de mi casa. Ese 11M fue el día más duro de mi vida. Mientras un montón de amigos y familia me llamaban para preguntar si yo estaba bien (por la cercanía a los trenes), yo no, no estaba bien, porque mi padre podía tener los días contados. Conozco gente cercana que perdió personas muy cercanas en ese accidente, lo mismo que también tengo un amigo que tuvo una pérdida cercana en el accidente de ONCE.

    Así que leerte me ha removido muchas cosas.
    Mi padre tuvo una fuerza y una entereza y ganas de vivir, que le siguen acompañando en cada cosa que hace. Eso me hizo replantearme que estaba haciendo y qué realmente quería hacer, que si quería viajar, que viajara, que la vida no está asegurada y que hay que vivirla cada día.

  • Paula Andrea Rebecchi

    Ang:
    Este post emotivo y sentido. Se nota en cada palabra lo tanto que te afectó y te transformó la desaparición física de Migue. Creo que a todos nos hizo un “click”… pensar que el pibe que leíamos, veíamos, con el que reíamos se fue así, tan súbitamente por la negligencia de unos pocos. Fue horrible pero también hay que pensar que son cosas que pasan en la vida, uno no decide cuando se va a ir y va a pasar a ser “leyenda”, a ser legado. Es algo sumamente duro de aceptar, que nos cuestan montones entender y aceptar y el dolor que provocan es inmensurable.

    Hay un par de frases que rescato:
    “Hagamos lo que queremos, prioricemos a nuestros afectos y dejemos de decidir nuestra vida en torno a los prejuicios, el qué dirán, pero por sobre todo, los miedos.”

    “Como para todo en la vida, si queremos un cambio, hay que salir a buscarlo. Quejándonos de las cosas desde la comodidad de nuestro hogar no sirve.”

    “No vivan por vivir, no dejen pasar los días porque sí. Comprométanse con la vida en general. (…) Sí, obvio que es más fácil mantener ese estilo de vida porque, aunque estés molesto, estás cómodo. Pero no es así. Si seguís viviendo de esa forma cuando estés…*dramatiza para producir un efecto más profundo*…cuando estés en tu lecho de muerte *tono desgarrador y preocupante* lo único que vas a tener es arrepentimiento y va a ser horrible. Tener pensamientos al estilo no puedo creer que no hice tal cosa por tener miedo al qué dirán de personas que nunca valieron la pena en mi vida…no…NO SEÑOR.
    En términos más vulgares, HAY QUE PONERLE ONDA A LA VIDA. Las cosas nunca vienen de arriba, los cambios no se producen solos. Hay que vivir conscientes.
    Por favor, entiendan que la vida es corta pero puede ser totalmente genial siempre y cuando vivamos conscientes y comprometidos con vivir.”

    Celebro estas frases optimistas y concuerdo con cada una de ellas. ¿Cuál es la razón de vivir sino buscás ser feliz, si no buscás superarte?
    Yo creo que tenés razón. Igualmente, uno de mis lemas es “Carpe diem. Tempus fugit” y creo que es importantísimo estar contento con la vida que uno tiene ( y no digo satisfecho para no quedar como “cómoda”). La vida no es vivir mediocremente, es hacer todo eso que queremos en la medida que podamos y pienso que el día que deje de estar físicamente en este mundo, tengo que haber luchado por conseguir esas cosas que tanto quise y usar cada cosa que hice o vivencié para robustecerme, para conocerme más y para ser yo más “yo” y así también aprender a quererme más.

    Aunque Migue y mucha gente ya no esté acá, creo que cada uno de nosotros tiene una pequeña huella marcada por cada una de esas personas que transitaron este mundo y de eso no nos vamos a olvidar jamás y eso es lo importante.

    Juntemos fuerzas para no ocurran este tipo de desgracias nunca más y luchemos porque haya justicia.

    Nada más y nada menos (comment larrrrrrrgo)
    Besou!

  • Amarili

    Gracias por compartir tus experiencias te sigo desde hace poco me parece genial lo que pensas y como lo pensás! Aveces uno si se lleva pro prejuicios es así y medio que sociedad misma nos incita a pensar de ese modo……. pero hay otro dicho que me dijeron y que siempre lo pienso……”hay más tiempo que vida” así que a ese tiempo hay que saberlo aprovechar LA VIDA ES HOY, MAÑANA NO SE SABE! Soy médica y en ese ámbito se ve la peor miseria humana, a ejemplos de porque vivir vale la pena, de eso aprendí y empezé por aplicarlo a mi vida el día que me cansé de ser el prototipo que algunos en mi familia y gente que me rodeaba querían, así que comparto tus pensamientos!!!!!!!!!!!! Pdta: también tengo una obsesión (bastante importante) con los asiáticos jajajaajjaSALUDOSSS!!!!!!!!!

  • Mili

    Genial el post, genial vos, genia Angie! Coincido en todo lo que decis, me encanta el rumbo que lleva tu blog y espero muchas cosas de vos, te voy a seguir siempre! Grossa!!! Besos desde NZ!

  • Ange

    Loca!!! cuando puedo leo tus post, che gracias por compartir y hacernos reflexionar por ahi nos pasan miles d cosas y no nos damos cuenta q es la vida es una….muchas cosa por decir pero voy a reemplantearme muchas cosas en mi vida.
    Gracias y metele segui asi no cambies y aguante los asiáticos gordos y el inglés jaja besos!!! 😀

  • Miguel Ángel Otero Soliño

    Había escuchado hablar del accidente ferroviario pero desconocía el impacto que tuvo en tu vida. Veo que para ambos Once tiene un significado duro y no se que tiene ese barrio que parece que todas las desgracias (Cromañon, Amia etc) tienen lugar allí. un fuerte abrazo

  • Tatiana Villaseca

    Tres años y los culpables de siempre siguen de fiesta. Mientras que cientos de personas quedaron con una herida de por vida al perder a un ser querido. La vida es injusta, sea por el destino, karma o lo que más nos guste, sigue siendo injusta.
    Te mando un abrazo fuerte, en estos días son necesarios.
    Excelente post.
    Besos, Tati