Corea del Sur,  Reflexiones

5 meses en Corea

17:36 hs.

Atardece en Jinju mientras la recorro por última vez en el cole que me está llevando a Ulsan.

Las cosas están saliendo más mal que bien y es probable que me tenga que ir dentro de poco, pero por suerte tengo este pequeño don de ser feliz por un instante. Y hablo de ser puramente feliz. Estoy en un cole regional en Corea del Sur yendo a una ciudad a la que nunca tenía pensado ir. Una ciudad que solo conozco de nombre y que de hecho descubrí hace solo dos días. Y eso no es todo, estoy yendo a hacer Couchsurfing, uno de los mejores condimentos de mis viajes, y soy feliz.

Y en mi felicidad momentánea, miré el calendario de la compu y vi que es tres de octubre (cuando se vive de viaje la concepción de día pierde sentido). Hoy hace exactamente cinco meses que llegué a Corea. Cinco meses. Hoy empiezo a vivir el mes 6.

Me angustia darme cuenta que el tiempo pasa tan rápido. Me voy para atrás dos años y medio y me acuerdo de mí misma, adentrándome en la coreanidad y ver y sentir Corea tan ridículamente lejana, como Inglaterra. Que nombres de países sean sinónimo de imposible, del sueño caprichoso al estilo “no me pienso morir sin…”, de la meca. Después caer en Nueva Zelanda y entender que al final la vida es mía y que de un día para el otro la cabeza me haga KAJLSÑDFKALÑSDFKJÑAKSÑDKFÑASDKFÑ *imaginarse una bomba atómica explotando dentro de un salero*.

Y desesperarme. Que me agarre el ataque de querer hacer todo. Porque me di cuenta a los 24 que al final nada era como pensaba. Que todo cuesta un huevo, pero que buscando se encuentra, que la sociedad es una mierda y las prioridades están muy mal puestas.

Y ahora estoy acá, sentada en el colectivito pueblerino al sur de Corea, yendo a una ciudad totalmente desconocida, escribiendo en la compu con k-pop de fondo, mientras se cumple 5 meses que estoy en este país. Cinco meses.

Me pasaron 39048509 cosas, que de la mayoría ya se enteraron porque no puedo no contar lo que me pasa, pero para conmemorar estos 5 meses voy a hacer eso que amo tanto y que se llama UNA PUTA LISTITA DE PELOTUDECESSSS AYYY CÓMO LAS AMO POR QUÉE POR QUÉ LISTAS POR QUEÉEEEEEEEEEEEEEEEEE.

*todos cantan OLÉEEE OLÉEEE OLÉEEE, LISTAAAAS, LIIIIISTAAAAAS mientras Titín se para arriba de una silla con el papiro kilométrico de las mil pavadas*

(Venía re vacío el cole pero se llenó, estamos rodeadas de coreanos…WOOOOO…coreanos (?), de vez en cuando me vuelve la no entender qué está pasando…hace cinco meses…pero bueno)

  1. Ok. Esto acaba de pasar. Cuando se canceló el ferry a Japón por un tifón y no tenemos la puta idea qué carajo vamos a hacer. –Actualización: mañana a la tarde nos enteramos qué va a pasar. Dios. Por qué la mala lecheeeeee. Tenemos los días todos re programados para gastar lo menos posible y pasa ésta. Es muy genial.
  2. La primera vez que un coreano me pidió que le diga Oppa. Cuando tuve la entrevista con el Manager N, el primer coreano así a lo idol (ponele), yo estaba toda faaaa son de verdad (?) y cuando me preguntó la edad y le dije 26 me dijo “ohh, so *se señala a sí mismo* oppa for you”.
  3. Cuando me entrevistaron para un documental sobre Couchsurfing. En mi tercer día en Corea fui a un templo con unas 15 personas de Couchsurfing porque era el cumple de Budha y había un grupo de chinas que jamás había escuchado sobre Couchsurfing y estaban fascinadísimas con la idea y entonces acudieron al evento para entrevistarnos. Debo haber salido en la tele en China hablando huevadas sobre Couchsurfing.
  4. Cuando en un bar pensaron que era coreana. El hecho de estar durmiendo de mal en peor hizo que se me pongan los ojos tan achinados que incluso hasta los coreanos los tienen más grandes que yo. Y estábamos con Eli en un bar y viene un francés y señalándome le dijo ¿Y ella es tu amiga coreana?  – En no, es argentina también. – ¿En serio?¿Pero nació acá o los padres son coreanos?
  5. Cuando un coreano todo gordo corría atrás mío tratando de taparme con su paraguas porque llovía y yo estaba a la intemperie. El chico había venido al hostel a buscar a una amiga. Yo lo atendí desde el piso de arriba (en piyamas) y cuando me dijo qué quería decidí bajar porque él no hablaba inglés y yo no sabía cómo explicarle lo que tenía que hacer. Cuando salí me di cuenta que llovía bastante pero me daba paja agarrar paraguas, así que fui así nomás y cuando me paro al lado y le digo que me siga, me puso el paraguas arriba mío y él se fue mojando todo.
  6. Cuando fui por primera vez a un festival indie y mi cabeza hizo cataplún. El día que la manager me invitó a ver a su banda preferida y terminé en un bar rockero (del estilo que frecuentaba en Argentina) escuchando bandas coreanas que hacían rock, rock alternativo, brit-pop y etc. Y casi muero. Casi muero porque se me juntaron mis dos preferencias musicales más grandes (por ahora) en esta vida. Y convulsioné internamente con muchas ganas.
  7. Cuando el Manager N me enseñó a comer con palitos, y no haber podido parar de comer con palitos ever since. El primer sábado que trabajé en el hostel, mientras organizaba las cosas para la fiesta, el manager me invitó a cenar, junto con el jefe y uno de los coreanos que trabaja en el hostel en ese momento. Fuimos a un restaurant mega coreano, barrial, con los menúes y todo en coreano y pidieron variedad de cosas para que yo pruebe. Y obviamente, cuando trajeron los 20 mil platos con comida y a la vista sólo había cucharas y palitos, yo me quedé mirando con cara de eh…voy a tener que comer con la mano. Así que N me miró consternado y por Oppa se vio en la obligación de enseñarme. Y aunque en los primeros intentos se me terminaba acalambrando la muñeca por la fuerza que hacía para que no se me caigan las cosas que a duras penas podía agarrar, hoy en día prefiero comer con palitos que con tenedor. AMO COMER CON PALITOS
  8. Haber experimentado la relación oppa – boluda menor que necesita ayuda. Tantas boludeces que una ve en los doramas ( = novelas coreanas) y que después lo vivís en la vida real y es como AY JESÚS ME MUERO ACÁ. Obviamente en los doramas está todo super exagerado pero. Ay *se acuerda y se pone nerviosa*. Si un pibe es más grande que vos, te tiene que cuidar y ayudar en lo que sea. Para mí es un arma de doble filo, porque soy demasiado independiente. Estoy acostumbrada a hacer todo sola y de hecho me gusta. Cuando algo no me sale me encapricho y lo quiero hacer sola a toda costa. Con el jefe me pasa que el tipo apenas me ve que lucho con algo viene, me corre y lo hace él. Y sí, entiendo que es para ayudarme pero …pero…DÉJENME HACER. En cambio, con el Manager N me pasaba en la medida justa. El pibe venía a ayudarme solo con las cosas que sabía que no iba a poder hacer por más que quisiera o me enseñaba y era muy genial, porque terminaba siendo paternal.  AY MALDITO GORDO QUE ME AYUDABA Y SE PREOCUPABA POR MÍIIIII.
  9. El primer día off de la manager que tuve que trabajar 12 horas sóla con el jefe que no habla una palabra en inglés y fue un quilombo bárbaro. Terminamos todo el día hablando traductor de google de por medio.
  10. Ir escuchando en vivo y en directo palabras en coreano que se me habían quedado grabadas de las canciones, los doramas y el Rosetta Stone que me había quemado la cabeza dos meses antes de ir para Nueva Zelanda.
  11. La primera vez que escuché (chachongo – bicicleta) en vivo y en directo. Cuando la aprendí (gracias al Rosetta) se convirtió en mi palabra preferida y fantaseaba con escucharla alguna vez (sí, las fantasías de la mina…). Y cuando la escuché y la entendí casi muero de felicidad.
  12. El día que me fui al boliche sola y me hice amiga de los franceses. Terminó siendo una de las mejores noches en Corea.
  13. Ver la final del mundial en Corea con Cata. Era la primera vez que veía un mundial fuera de Argentina y fue épico. Aunque me hubiera gustado verlo en un país más futbolero.
  14. La primera vez que vi Lucifer de Shinee en la tele. Ese sí fue un momento épico. Ver Lucifer (el primer video coreano que vi en mi vida y que me ingresó de una piña a la coreanidad) en la televisión en Seúl fue momento de explosión cerebral total. Regresioné a los 15, grité, y me fui a abrazar la tele y justo entró el Manager N y con cara de desapruebo de Oppa total me dijo Angie…what are you doing? Y yo me sentí la más idiota y toda hecha un tomate me senté otra vez y me quedé cantando en silencio. Estúpidos oppas que hay que respetar (?).
  15. Ver a Shinee en vivo. Bueno…para qué aclarar esto, si ya todo el mundo me escuchó gritar cual camionero futbolero en la bombonera viendo Boca-River disputándose una final.
  16. Haber visto a Super Junior. Juas. O sea. No es mi banda favorita y de hecho de los 28342309 temas que tienen los que me gustan los cuento con los dedos de la mano (bah, igual admito que no escuché muuuuchas cosas, capaz me gustan más temas…bueno en fin) pero son una banda épica, los pocos temas que me gustan…ME GUSTAN DEMASIADO y me caen exageradamente graciosos. Aún así, pensé que jamás los iba a ver. Porque siendo una pobre total, no iba a poder pagar entrada. No puedo pagar entrada para ninguna banda pero en el caso de que me cayera un poco de plata de arriba, tengo otras prioridades así que era como que Super Junior jamás los iba a poder ver y de repente…TARÁN, ahí estaban en el festival que fuimos a cubrir. Hicieron dos temas nomás pero los amé. Amo que se caguen tanto de risa entre ellos, que ya la tengan tan clara arriba del escenario y que interactúen tanto con los fans. AGUANTEEEEEEEEEN LOS SUJUUUUUUUU.
  17.   Entender un poco la relación hermosa que tienen los idosl k-pop, actores y músicos indie con sus fans. Obviamente están los extremos obsesivos, pero en general, es demasiado gorrdoo todo. Me encanta. Me ENCANTA DEMASIADO el ida y vuelta. Como los quiere la gente y cómo los artistas devuelven el cariño. Por más que no entiendo ni la mitad de lo que dicen, AMO que le dediquen tanto tiempo a la interacción con el público. A veces se nota que los tienen corriendo porque es un festival con horarios pactados y lo que sea, pero aún así, siempre se presentan, presentan los temas, agradecen y alguna que otra pavada de interacción largan. Además de que saben que pequeñas pavadas como tirar los corazoncitos coreanos tan famosos hacen a los fans demasiado felices y lo hacen todo el tiempo. Y los fans los re respetan (no estoy teniendo en cuenta los extremos, repito).
  18. Estar yendo camino a Ulsan y que en el reproductor me salte música clásica. ¿Qué hago dando vueltas al sur de Corea en un colectivo regional, aplastada contra un coreano, escuchando música clásica? Por Dios, mi vida es cualquier cosa.
  19. Terminar en la entrega de los Korea Drama Awards. Esto sí fue cualquiera mal. Algo totalmente inesperado y para lo que no estaba mentalmente preparada. VIVA VIVIR DE VIAJE LOCO. Viva experimentar cosas que en la vida se te cruzaron por la cabeza.
  20. Ir por primera vez a un sauna y encima ir comando (?). Nunca había ido a un sauna y encima en Corea es todos en pelotas y juntos en la misma pileta. Fue un antes y un después en mi vida. Primera vez en un sauna coreano
  21. Terminar siendo amiga (aunque todavía no nos cruzamos otra vez) con el coreano con el que trabajé en Nueva Zelanda, que por alguna extraña razón me miraba con odio a través de una cortina de salchichas. Ayyy, este Enzo…(no se llama así pero su nombre en coreano suena a Enzo y ya le quedó), es cualquiera todo. El día que me lo cruce acá va a ser demasiado épico. Onda, en Nueva Zelanda él me odiaba y yo lo perseguía como podía para poder ser su amiga (porque todavía en ese momento Corea era como FUOOOOOO y coreano/a que me cruzaba, coreano/a al que acosaba para que me transmita su cultura). Y ahora de repente somos re amigos cibernéticos JAJAJA es cualquiera. Acá puede leer la historia: El coreano de las salchichas
  22. Que me salgan palabras en coreano en la vida diaria. Me encantaría poder hablar bien y me falta absolutamente todo pero tengo tan incorporada la tonada que algunas palabras que digo en inglés o español, las digo con tonada coreana. Incluso el “ahhhhh” de tipo “ahh, claro”, lo digo en tonada coreana. O incluso tal vez hablo en inglés pero hago reverencias. Un pedo idiomático monumental.
  23. Haberme hecho tolerante al picante. Pasar de no poder ni tragar kimchi a comérmelo como si nada. Todavía no entiendo cómo me banco el tteoboki. Pero igual lo amo, amo el picante. ÑAM ÑAM.
  24. El día que en el hostel tuve que dormir con tres coreanos y me acosaron y no pude pegar un ojo. Volver de bailar y ver que en la pieza de cuatro, habían metido tres coreanos. Tratar de meterme silenciosamente para no despertarlos, llevarme puesta una valija, pero aún así hacerme la boluda, meterme a las corridas en mi cama, para darme cuenta que era tarde. Al minuto escucho un hello, y cuando no respondo, que me empiecen a tironear del acolchado, así, hasta las 9 de la mañana, que me tenía que levantar a trabajar.
  25. Descubrir que los coreanos (hombres) son mega tímidos (a menos que estén muy ebrios) y que, instantáneamente después de los 30, se convierten en viejos verdes. EL PUNTO MEDIO CHABÓN, EL PUNTO MEDIO.
  26. La primera vez que me dijeron Onnie. La primera vez que una de las coreanas me dijo Angie Onnie y me hizo sentir su mamá. Onnie es hermana mayor, pero para las coreanas más chicas, sos como el ejemplo a seguir y nada. Me dieron mucha responsabilidad (?).
  27. La primera vez que un coreano me dijo Noona. Ay neneeeeee., eso no se hace (?). No, igual acá aprendí que noona no tiene connotación sexy como oppa. Noona es realmente hermana mayor (para los pibes) y si te dicen Noona no tienen el más mínimo interés de hola nnneeenaaa *se para como Johnny Bravo*, sino que sos la hermana mayor a la que le tienen que pedir permiso y que tienen que respetar. “Johnny Bravo”…JAJAJAJA.
  28. Estar yendo a Ulsan y que el coreano que me estaba aplastando, se haya quedado dormido totalmente arriba mío. Está bien, tengo 500 bártulos y ocupo bastante lugar pero. Me está haciendo mierda. Ahí le pego un codazo sutil a ver si se corre *lo codea*. JAJAJA estornudó pero no se movió. YA DÉJAME ESCRIBIR COREANO. Ahí se corrió. Creo que leyó mis pensamientos (?)…Niño, sé que puedes oir lo que pienso…ÑAM ÑAM ÑAM.
  29. Cuando el gnomo leyó mi mensaje en coreano en un recital. Dios. Que momento de mierda.
  30. La primera vez que pisé el playground de Hongdae. Por ahora es mi lugar favorito en Seúl. Tiene todo.
  31. La primera vez que caminé por Hongdae.
  32. El día que me cayó la ficha que Corea es uno de mis lugares en el mundo. No podría vivir acá para siempre porque muchas costumbres machistas y super antiguas a mí con mi mega liberación me chocan demasiado, pero sí podría estar años acá y no me cansaría.
  33. La noche coreana es la mejor que conocía hasta ahora. Sí, sí, no estuve en muchos países todavía pero bueno. Amo salir en Corea. Amo los boliches, amo el playground de Hongdae, amo los bares y amo el Soju que es re barato.
  34. Amo a los coreanos hombres. Sólo para mirarlos, porque son machistas y no podría estar así a la larga con ninguno. Antes los ingleses eran mi etnia (?) preferida pero los coreanos los han dejado en segundo lugar. Ojo, viene un inglés con su tonada británica y vomito, pero viene un coreano y ya me desmayé. Por qué. Más que nada porque el 90% baila bien y me ponen muy mal los pibes que bailan bien. Y encima los coreanos están agraciados para las artes en general. No sé. Basta. Los odio. MUERAN MALDITOS MUERAN.
  35. Ver a BTS en vivo. Malditas mierdas talentosas que son. Muero por ver un recital de ellos porque solo los vi en festivales y tocaron pocos temas pero CÓMO LA ROMPEN. No, fuera de joda, son increíbles esos pendejos. J-hope, Jimmin y Suga, épicos.
  36. Cuando la primera vez que salí a bailar con los del hostel caí rodando en el escenario a lo bolsa de papas. Estaba meneando cual latina pasión, me enredé con un cable y rodé por todo el escenario. Al segundo vinieron todos los coreanos gritándome gwenchanaio (¿estás bien?) y levantándome.
  37. El día que una de las coreanas del hostel me quiso maquillar y cuando llegó a los ojos no supo qué hacer porque jamás había maquillado a alguien con doble párpado.
  38. Cuando fui por primera vez al río Han. Primero de día y después de noche y morí en un instante épico de felicidad.
  39. La primera vez que comí comida coreana casera que me cocinaron en el hostel.
  40. Haber renunciado al hostel, que ellos no se enteren (cuando ya habíamos arreglado todo), que la manager me ruegue que me quede. No solo eso, sino que después me dijo que el jefe me quiere ahí, que quiere hablar con el dueño del Goshiwon (a donde nos vamos a ir a alojar con Eli cuando volvamos a Seúl) para explicarle que me quiere en el hostel y no puedo mudarme. ¿Qué carajo? Soy lo más limpiando, basta. En Argentina jamás me valoraron tanto. Algo parecido me pasó en las salchichas en Nueva Zelanda. Para los trabajos manuales soy re grosa. *se calza los lentes*
  41. Que mi segunda experiencia Couchsurfing en Corea sea una de las mejores de todas las que hice. AY POR DIOS BASTA. LA GORDURA DE ESTA FAMILIA NO TIENE PRECIO.
  42. Estar acá en la pieza del Couch, escribiendo y escuchar a su padre cantando “No llores por mí Argentina” en la cocina.
  43. Cuando el coreano que me hospedó en Ulsan me pasó una foto de él en el ejército junto con 25 coreanos más, todos pelo corto y uniforme de soldados y me preguntó “¿cuál esoy?” y así de una la pegué. Nene…años de entrenamiento.
  44. Cuando me crucé con argentinos por primera vez. Florcita de El mundo es un libro y Martín de Cueva del viajero, me encontraron por mi blog y me fueron a visitar al hostel para tomar unos mates.
  45. La primera vez que fui a un boliche, y esperando entrar a algo épico coreano, el primer tema que escucho bajando la escalera fue Gasolina.
  46. La primera vez que comí bibimbap.
  47. La vez que me quedé encerrada media hora en el subte porque la tarjeta me tiraba error, la maquinita me hablaba en coreano y no había nadie cerca para ayudarme.

 Quiero seguir escribiendo pero estamos en la casa del Couch y no da que me la pase encerrada escribiendo

 ¡FELICES CINCO MESES DE COREA PARA TODOS!

Titín

8 Comentarios

  • lizzy

    Felicidades Titin!! La verdad que te pasaron demasiadas cosas, ya sean buenas o malas (como caerse en un boliche. Jeje), pero son experiencias inolvidables. Espero que todo empieze a ir mejor de ahora en adelante.
    Mucha suerte~!

  • Rox Quintana

    Wooowwww Lei todo todo todo =) te juro que te re admiro,loca sos lo mas,lei todo y se me calleron varias lagrimas,cada cosa que leoen tu blog me dan mas ganas de luchar por mis sueños y saber q alguien como vos lo esta logrando me emociona mas,te juro que te deseo de todo corazon que seas inmensamente feliz por siempre te lo re mereces,aca tenes una fiel seguido,aparte sos muy grosa

  • NoeTelipko

    Con la N° 45 me morí de risa.《La primera vez que fui a un boliche, y esperando entrar a algo épico coreano, el primer tema que escucho bajando la escalera fue Gasolina.》
    Amo tus listas, son geniales.
    Un gran abrazo Angie!

  • Melina

    AAAWWWWW felices 5 meses!!!!!! aunque te sigo hace poco, es como que ya me he leido casi todo, MORI LITERALEMENTE DE RISA!!! este post es lo mas!!! lo +! (te acordas?)
    El 14, 21, 37 y el 45 me hicieron mear de risa… Creo que tendría la misma reacción que vos, si viera Lucifer en tv.
    El 35 lo ame!!! yo también quisiera ver a BTS en vivo, aunque sea un tema, aunque me los secuestro a todos! a Taehyung mas que nada, pero a todos, me los traería un breve momento para decirles lo geniales que son! 🙂
    Mucha suerte estos días! ojala puedan hacer todo mas rapido, asi vuelven pronto!

  • Carmen

    Feliz cumple 5 meses en Corea!! Felicitaciones!!! Me gusta mucho leer tus experiencias en Corea. Lo que se de Corea es lo que veo en los k-dramas a lo cual soy adicta. Como me hubiera gustado haber hecho lo que tu haces. Viajar y compartir con todos tus vivencias. Vivo en V. Mercedes de la provincia de San Luis Argentina. Besos y que sean muchos meses mas en esa hermosa tierra!!

  • julietabarado

    Ay me moríii. Mi profesora de gimnasia me canta “no llores por mi Argentina” (hmm, estoy en Francia) y con acento es muy copado. Qué lindas experiencias Angie! Gracias por compartir tus aventuras. Un beso grande, Juli.

  • lolaa fish

    Hola! no se como hice para llegar aqui pero fue de casualidad, me lei todo y no se, me conmovio… felicidades piba, sos una genia daria lo que sea por tener esas experiencias, cuando lei “La primera vez que un coreano me pidió que le diga Oppa” se me puso la piel de gallina (posta, sin exagerar), y tmb cuando mencionaste lo de Super Junior, las lagrimas salieron, me hizo realmente feliz leer esto muchas gracias por compartirlo y espero que se me de alguna oportunidad asi en mi vida. Saludos genia.