Australia,  Reflexiones

La cruda realidad (ay pero qué linda es)

Me gusta hablar de la felicidad.

Mucho.

Anoche a las 4 de la mañana me despertó una tormenta de viento.

Salí de mi cuarto, salté a la gente que dormía en el piso porque el viento había volado su carpa y pasaron la noche en nuestra cabin, abrí la puerta y emprendí la travesía hasta el baño.

Ya amaneció, sigue un toque ventoso. Hay ramas en el piso, ropa volada. El cielo está ideal, despejado pero con alguna que otra nube.

Gorro de lana, bufanda, vestido, sweater, campera, calzas, medias térmicas y sonrisa de oreja a oreja.

Sí sí, acá se viene otro momento *redoble de tambores* Angie felicidad.

Pero es que es imposible no sentirlo tan seguido. La felicidad momentánea digo. ¿Viste cuando pensás “¿qué hago acá?” pero en todo el sentido posible?

Todo lo que vivo en el día a día. Mis días a días son cualquier cosa.

*empieza a lagrimear, sin perder la sonrisa*

Son estos momentos donde me amo profundamente (?).

No, fuera de joda, me amo por haber tenido los huevos de animarme a dejar todo y estar constantemente regalándome felicidad. Felicidad así crudísima, porque mierda que sufro eh. Mierda que la paso mal, que a veces es una tortura pero en este instante estoy en mi cuarto, en el escritorio al lado de la ventana que me armaron mis compas de cabin para que pueda escribir, con vista al cielo perfecto del que les hablo, ¿qué más puedo pedir?

No me voy a poner muy mística porque no da, pero solo voy a enfatizar en lo balanceado que es mi universo. Todo super intenso: la paso muy mal, y después tengo instantes de felicidad extrema. Y así todo el tiempo. De pensar…realmente pensar, “ya está, o sea…qué más puedo pedir que esto…si me muero en este instante muero feliz”. Igual, obvio que quiero seguir viajando y aprendiendo y quisiera morir a los 250 pero estoy siendo muy feliz todo el tiempo.

La gente con la que me cruzo, lo que aprendo de cada uno.

Ayer estuve haciendo malabares con fuego, intentando pasar la cuerda floja, tuvimos clase de yoga, hoy vamos a tener clase de baile africano.

¿Se acuerdan cuando les conté sobre la rutina de abdominales? Bueno, ya hacemos 600 por día. Cualquiera.

Por momentos pienso ¿por qué hago lo que hago?

Ser feliz es tan fácil.

Ser feliz es despojarte de todo y empezar a vivir el día a día.

De vez en cuando pienso en cómo sería mi vida si no hubiese escapado de la rutina típica de la sociedad. Y me pone triste. Me pone triste pensar en lo que se pierde. Me pone feliz por mí, pero me pone mal por el resto. Sé que no puedo obligar a todo el mundo a viajar/despojarse/entender que eso que te meten en la cabeza que es lo que tenés que hacer, es solo para el bien de la economía mundial que NADA tiene que ver con tu felicidad.

La cantidad de personas que conocí, la cantidad de culturas que viví, las miles de comidas que probé, las innumerables situaciones en las que aprendí muchísimo. No hubiera vivido NADA de eso si me hubiese quedado donde estaba, en el mismo trabajo, estresada y conflictuada con el principio básico de “viajarás cuando te jubiles. Harás todo lo que quieras hacer una vez que te jubiles”. Cuando sea viejita lo único que voy a querer hacer es quedarme sentada viendo el cielo. Ahora tengo que vivir y hacer todo lo que quiero.

Me quiero ir en paz de este mundo, no llena de arrepentimientos.

Sé que no todo el mundo puede viajar como lo estoy haciendo yo, pero necesito (así a lo… los obligo a todos, manga de *piiiip* (?)) a que salgan de esa zona de confort. ¿No pueden dejar el trabajo por x motivo? La próxima que se vayan de vacaciones, váyanse a otro lado. Vayan a una ciudad que no conozcan, que ni figure en el mapa, que no sea turística.

La clave está en el cambio. No se necesita un mega viaje para encontrar la felicidad…lo único que tienen que encontrar es a ustedes mismos. Y no va a pasar a menos que se salgan de esa rutina en la que solo viven para una masa de gente que tira toda para el mismo lado sin saber bien por qué. La única forma de saber qué quieren para ser felices es volver a encontrarse.

Tenés la cabeza metida en comprarte un auto nuevo, pero ¿ese es realmente tu deseo o lo querés porque así te enseñaron? Trabajar toda tu vida para comprarte la casa, el auto, la ropa y salir a comer al restaurant pituco. ¿Es lo que querés? Perfecto, dejá de leer acá porque estás encaminado.

Ahhhh…¿te diste cuenta que eso no te llena? Entonces bien…empezá a revolver en tu cabecita, empezá a ser honesto con vos mismo y decite…”A ver…si la plata no fuese un problema…si supiera que emprenda lo que emprenda, no voy a fracasar…¿qué estaría haciendo?”…¿Estarías haciendo lo que estás haciendo?

Haciendo haciendo haciendo. Perdón, repetí mil veces la misma palabra…pero estoy emocionada escribiendo, así que no voy a revisar para buscar sinónimos y que quede bien redactado.

Entiendo que los cambios generan miedos. Pero gente…el momento del choque con lo desconocido es impagable. Te abre la cabeza de una manera increíble y ahí te encontrás con vos mismo. Ahí te ves reaccionar…te ves viviendo de verdad. Sufrís, llorás, entendés, pero estás viviendo.

La felicidad no es un prado lleno de flores, con Blancanieves cantando rodeada de mil parajitos…la felicidad es la intensidad de vivir. La felicidad es darte cuenta que estás viviendo. Que la vida es ahora…que el tiempo pasa y no te espera, que la vida es una. Estás vivo ahora. Entender eso y vivir a pleno es ser feliz.

No le tengan miedo al fracaso, ¿qué importa si fracasás? Volvés a intentar, no es tan complicado.

El próximo finde váyanse a otra ciudad, váyanse SOLOS a algún lugar que no hayan ido nunca y piensen. Ordénense las ideas y piérdanle el miedo al qué dirán, a los prejuicios y a la sociedad, que la vida pasa por otro lado.

Anímense a encontrarse. Sé que la mayoría no quiere ponerse a pensar en lo que quiere porque en el fondo saben que no es eso que están haciendo pero tienen miedo de admitirlo, de asumirlo…miren… MANGA DE CAGONES (?), no mentira…no, pero fuera de joda… se van a arrepentir. Anímense al cambio, que en los cambios surgen las necesidades propias.

La vida pasa y no los va a esperar…a menos que alguien encuentre el exilir de la vida y bueno…que lo comparta que yo quiero vivir hasta los 300 por lo menos…pero mientras tanto que vivimos pocos años…CAMBIEN, que ahí van a encontrar su propia felicidad.

The right time is always now.

2 Comentarios

  • Ayelen Lucía

    La clave está en el cambio. No se necesita un mega viaje para encontrar la felicidad…lo único que tienen que encontrar es a ustedes mismos….. (L)
    te amé (?) jaja, primer comentario en tu pagina que hago 🙂
    me encanta lo que escribis, tu felicidad y tus viajes !!
    mucha mucha suerte en todo y buenas vibras 🙂

  • Sebastian

    ¡Qué bueno!
    Ese momento en el que sientes que todo está como debería estar, y todo fluye como el agua es increíble.

    Se ve que la felicidad está en las cosas simples, en dedicarse a lo que a uno le gusta y saber disfrutarlo.